La pedida de mano es una especie de ensayo de lo que será la futura boda, con la diferencia que sólo asistirán los familiares más cercanos, además este encuentro sirve para que ambas familias se conozcan y concreten ciertos aspectos de los preparativos de la boda, así como de la organización de tareas y gastos de la ceremonia.

La tradición dice que debe celebrarse en casa de la novia, aunque esta costumbre ha ido variando, y no es extraño celebrarlo en restaurantes o fincas al aire libre, aprovechando el buen clima que existe en nuestro país.

El acontecimiento es preferiblemente íntimo y familiar, y de un círculo muy cerrado, en principio sólo deberán asistir los padres, hermanos y los futuros novios.

El estilismo

Es importante escoger adecuadamente la ropa que te vas a poner en este día tan importante, para ello tenemos que tener en cuenta la hora en la que se va a celebrar el evento.

Si va a ser una comida a la luz del día, la «Revista Telva» propone para la novia un traje tipo cóctel de colores suaves sin excederse en elegancia, mientras que si la celebración fuera por la noche, recomienda atreverse con un vestido de algún tono más fuerte.

Si no queremos fallar, debemos apostar por un estilismo sencillo, cómodo a la par que elegante.

La ceremonia

Es habitual, que el novio envíe por la mañana un ramo de flores a la casa de la novia, la tradición dice que deben ser de rosas blancas para seguir la costumbre al pie de la letra.

Es altamente recomendable que el novio lleve algún detalle a los padres de la novia, ya sea un centro de flores para amenizar la velada o algunabotella de vino o champagne para complementar la comida.

¿Cuándo es el momento idóneo para la pedida de mano? En los postres, ahí es el momento en el que el novio pide al padre la mano de su hija a través de un pequeño discurso, y tras este acto, es cuando se produce el intercambio de regalos entre la pareja.

Los regalos

Se recomienda que tanto el novio como la novia fijen su presupuesto para los regalos de compromiso antes de asistir a la pedida de mano, para evitar conflictos entre ellos.

Anillo de compromiso

Para la novia, lo más clásico es regalar el llamado «anillo de compromiso», la tradición dice que hay que regalar algo que perdure en el tiempo como la futura relación, también esta la opción de regalarle cualquier tipo de bisutería, como pueden ser unos pendientes o un collar que la novia los lucirá en ocasiones importantes.

Para el novio, el regalo más habitual es unreloj, o en segunda opción unos gemelos, pero si no queremos dejarnos llevar sólo por la tradición, la novia que conoce todos los gustos de su prometido puede salirse del guión y regalarle algo que le despierte especial ilusión.

Pedidas de mano célebres

Felipe de Borbón y Letizia Ortiz

En nuestro país, la pedida de mano más sonada fue la del príncipe Don Felipe con Doña Letizia en noviembre del 2003, en este caso, la princesa le regaló a su ahora actual marido unos gemelos de oro blanco y zafiro, mientras que el príncipe le entregó a su prometida una alianza de oro blanco y diamantes, un collar familiar de perlas y zafiro, y la edición de 1852 de «El doncel de Don Enrique el Doliente», de Mariano José de Larra.

Desde Hollywood llegan las pedidas de mano más controvertidas, desdeel romanticismo de Tom Cruise que le propuso matrimonio a Katie Holmes mientras compartían una romántica y privada cena en «Le Jules Verne», el exclusivo restaurante ubicado en la cima de la Torre Eiffel en París, hasta la historia de la pedida de mano de Ben Stiller a Christie Taylor, el actor había planeado una escena romántica en la casa de su novia, con pétalos de rosa y velas por toda la casa para sorprender a su pareja, todo iba sobre ruedas hasta que Stiller se arrodilló ante Christie y al echarse mano al bolsillo a coger el anillo para pedirle matrimonio, se dio cuenta que se lo había dejado olvidado en el coche, aún así Taylor aceptó y llevan casados desde entonces.

La cantante Christina Aguilera vivió una de las pedidas de mano más románticas y sonadas entre las estrellas norteamericanas. En unas vacaciones con Jordan Bratman en California. El ahora esposo de la cantante llenó el cuarto del hotel con miles de pétalos de rosa, globos y cajas de regalo. En cada caja contenía un poema que él mismo había escrito para ella, y en la última caja se encontraba el regalo más especial, un anillo de cinco quilates pidiéndole matrimonio.

Publicado: 19 de Septiembre de 2016